
Ah, la nostalgia. Y qué mejor forma de revivirla que metiéndole un sistema operativo de hace más de 20 años a una consola que, seamos sinceros, ya pocos usan para lo que fue diseñada. Bryan Keller, un desarrollador con más tiempo libre que paciencia, se ha empeñado en arrancar Mac OS X 10.0 Cheetah en una Nintendo Wii. ¿El resultado? Pues sí, funciona. Pero, ¿para qué? Que nadie se engañe, esto no va a convertir tu vieja Wii en un MacBook Pro para editar vídeos. Es un ejercicio de ingeniería, sí, digno de admirar por la cantidad de *hacks* y parches necesarios para que dos mundos tan distintos se hablen. Lo de siempre: mucha pasión y cero practicidad real. Eso sí, como curiosidad técnica para ver hasta dónde se puede retorcer el hardware, chapó. Pero para el día a día, olvídate. Seguimos necesitando máquinas actuales para lo que necesitamos. La utilidad real manda, no los experimentos nostálgicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario