13 abril 2026

Kindle te deja 'prestar' libros... si te deja. ¡Menuda novedad!



¡Vaya, vaya! Amazon, en su infinita bondad, nos revela el secreto mejor guardado: ¡puedes prestar tus libros de Kindle! ¡Toma ya! Como si fuera una revolución copernicana, nos sueltan la noticia con bombo y platillo. Lo que no te dicen tan rápido es que la mitad de las veces no podrás, porque el editor, ese ser todopoderoso, decide si tu amigo se merece leer esa joya que te costó un riñón. Y ojo, que el préstamo tiene fecha de caducidad, como un yogur olvidado en la nevera. Hay un tiempo para prestar y un tiempo para que el otro acepte, y si te pasas, ¡hala, a comprarlo de nuevo! Vamos, que la filosofía es simple: si no se puede monetizar al máximo, mejor no lo hagas. Eso sí, si el editor es 'guay' y te deja, te explican cómo hacerlo navegando por un laberinto de 'Cuentas y Listas' y 'Bibliotecas de Contenido'. Paciencia, colega, que la tecnología para ahorrarte unos euros requiere su esfuerzo. Lo dicho, si buscas utilidad real, olvídate de las florituras de marketing y busca la opción que realmente te beneficie.

Videollamadas a la Luna: ¿Marketing o milagro tecnológico?



¡Vaya, vaya! Parece que la NASA se ha puesto moderna y ahora nuestros astronautas pueden hacer videollamadas desde la Luna. ¡Normalizado tanto que casi se nos olvida el percal técnico! Os venden la moto de la telemedicina, que sí, está bien, pero seamos sinceros, detrás de esas caritas en la pantalla, incluso a 350.000 kilómetros, hay una red digna de estudio, la Deep Space Network, que es la que se deja la piel para que esto funcione. No es WhatsApp, señores, es ingeniería de la buena. Y VSee, esa plataforma que usan, no es que sea la última moda de Cupertino, sino una que aguanta la latencia y las caídas como un campeón. Así que sí, es un hito, pero más por lo que implica la infraestructura que por la dichosa aplicación en sí. ¡Menos humo y más red, que es lo que nos importa a los que usamos la tecnología del día a día! Que la Tierra siga girando y nosotros podamos seguir hablando.

Videollamadas a la Luna: ¿El nuevo WhatsApp espacial?



¡Mira tú qué cosas! Resulta que ahora podemos hacer videollamadas desde el espacio profundo. Sí, sí, como lees. Artemis II se ha tirado el moco de mandar a gente cerca de la Luna y, de paso, probar su telemedicina con una plataforma llamada VSee. Me pregunto si Wiseman se acordó de silenciar el micrófono cuando su hija le pidió que le cambiara el canal.

Que quede claro, la tecnología de videollamada en el espacio no es nueva. Llevamos años viéndola en la Estación Espacial Internacional. Lo que han hecho ahora es llevarla a una distancia de órdago, 353.500 kilómetros. Eso sí que es darle al 'reenviar'. ¿El truco? Que VSee se las apaña para funcionar incluso con conexiones de pena, algo que en el espacio es más común que el marketing vacío de las marcas de gadgets.

Detrás de toda esta parafernalia, está la Deep Space Network de la NASA, una maravilla de ingeniería que nos recuerda que, a veces, lo más impresionante no está en la app, sino en la infraestructura que la hace posible. Y sí, una de sus estaciones está en Madrid. ¡Toma ya, España en la Luna (o casi)!

Videollamadas a la Luna: ¿Un milagro tecnológico o puro postureo espacial?



¡Agárrate, que vienen curvas cósmicas! Nos venden la moto de que en Artemis II, a 350.000 kilómetros, han hecho la videollamada más épica de la historia. ¿Y qué, ahora nos asombramos porque un astronauta chatea con sus hijas desde el espacio profundo? ¡Por favor! Si en la ISS llevan años haciendo lo mismo, aunque sea a 'tiro de piedra' comparado con esto. La noticia se empeña en vendernos la tecnología de telemedicina de VSee como si fuera la panacea, cuando en realidad es una solución para redes de mierda, ¡justo lo que necesitas para el espacio!

Lo importante aquí no es el 'hola, mamá' a miles de kilómetros, sino que la Deep Space Network de la NASA, con sus antenas repartidas por el mundo (¡y una en Madrid, ojo!), sigue siendo la reina indiscutible. Sin ella, ni VSee ni leches marineras. Al final, más allá del marketing espacial, la clave sigue estando en la infraestructura que nos permite hablar, ya sea para mandar un beso a tu familia o para gestionar una emergencia en Marte. Lo demás, humo.

Videollamadas a la Luna: ¿Hito tecnológico o marketing espacial?



Así que ahora resulta que podemos hacer videollamadas desde el espacio profundo. ¡Toma ya! Artemis II, la misión esa que nos promete volver a pisar la Luna (pero que ya sabemos que costó un dineral y usaron camisetas para tapar el sol, ¿recordáis?), ahora se apunta el tanto de las videollamadas interplanetarias. Lo venden como un avance brutal, como si hasta ahora los astronautas solo pudieran mandar audios con eco. ¡Por favor! Llevamos años con videollamadas en la ISS, que sí, están más cerca, pero la tecnología base ya existía.

Lo que sí es verdad es que hacerlo a 350.000 kilómetros tiene su 'qué'. Y para eso, la NASA recurre a VSee, una plataforma que, según ellos, aguanta la latencia y las pérdidas de datos. ¡Como si nuestras redes de fibra óptica fueran perfectas en la Tierra! Lo gracioso es que lo venden como si fuera la panacea de la telemedicina, cuando en el fondo solo buscan que los astronautas puedan ver a sus familias sin que la conexión se vaya al garete. Al final, es pura necesidad técnica, no un 'wow' tecnológico de esos que nos intentan vender. La Deep Space Network es la que hace el trabajo pesado, así que no os dejéis engañar por el logo de VSee. ¡Tecnología real, no humo!

Café verde: ¿El secreto para adelgazar o el último timo de la industria?



¡Vamos a ver, gente de 'La Tres 14'! Hoy me llega la noticia de que el café verde es la panacea para perder peso. ¡Sorpresa, sorpresa! Como si no hubiéramos oído esto mil veces antes con otros productos milagro. La gracia aquí es que, según el artículo, el secreto no está en la cafeína, sino en el dichoso 'ácido clorogénico'. ¡Vaya, qué descubrimiento! Que el tueste del café se carga componentes buenos es algo que cualquier aficionado sabe. Lo que me revienta es cómo se vende esto. Pintan el café verde como si fuera la solución mágica, ignorando por completo que sin una dieta decente y algo de movimiento, te puedes tomar todos los cafés verdes del mundo que seguirás igual. Sí, el ácido clorogénico tiene propiedades interesantes para el metabolismo y la oxidación, y eso es lo único rescatable de este chorreo de texto. Pero seamos serios, esto no va a derretir tu barriga por sí solo. Es otro suplemento más, envuelto en marketing barato, para gente que busca un atajo que no existe. La ciencia dice que hay un efecto modesto, y eso es lo importante. ¡No os dejéis engañar por los eslóganes!

Otra vez te la cuelan: el 'gran avance' que no necesitas.



Pues sí, otra vez la industria nos viene con el cuento del 'revolucionario' dispositivo que va a cambiar nuestras vidas. Mira, yo, como tú, estoy hasta las narices de tanto postureo tecnológico y promesas vacías. Lo que a mí me importa es si esto me va a hacer la vida más fácil o si es solo otro trasto bonito para coleccionar polvo. Si buscan que te gastes la pasta en algo que solo mejora en un 1% lo que ya tienes, que se olviden de mi cartera. Analizo esto desde la trinchera del usuario que quiere utilidad real, no el logo en la caja. Espero que este 'avance' venga con algo más que un buen discurso de marketing.

11 abril 2026

Café Verde: ¿Milagro adelgazante o tongo con respaldo científico?



Vaya, vaya, parece que el santo grial para la pérdida de peso se disfraza de grano de café sin tostar. ¡Qué sorpresa! La noticia de Xataka, como siempre, intenta vender la moto del café verde como la panacea, pero vamos a ser honestos: esto no es magia, es química. Olvídate de los eslóganes vacíos, porque aquí lo que importa es el ácido clorogénico, ese compuesto que desaparece cuando le das caña al tueste. Sí, sí, ese que hace que el café sepa a café.

La ciencia, esa señora que a veces se alía con el marketing, nos dice que sí, que el café verde puede ayudar modestamente a adelgazar (unos míseros 1.3 kg, ¡vaya revolución!) y a mejorar tu salud cardiovascular. Pero seamos prácticos: ¿vas a renunciar al placer de un buen café tostado por un puñado de miligramos de ácido clorogénico? Yo no.

Si buscas una solución real para perder peso, olvídate de estas hierbas y ponte las pilas con una dieta decente y ejercicio. Esto del café verde es más un añadido que una solución. Como siempre, el 'humo' vende, pero la utilidad real está en otra parte.

Zapier: ¿El hada madrina de la productividad o el nuevo timo para pardillos?



¡A ver, que no nos vendan la moto! Zapier. Que sí, que dicen que es la panacea para automatizar tu vida digital sin tocar una línea de código. Plataforma visual, 8.000 apps conectadas, IA integrada... suena genial, ¿verdad? Pues sí, para quien viva en el país de las maravillas de la productividad. Lo que te venden es que esto te va a hacer la vida fácil, que tus flujos de trabajo serán la envidia de Silicon Valley.

¿La realidad? Que sí, que para cosas sencillas como 'si recibo un email, guárdalo en Drive y avisa en Slack', pues vale. Pero en cuanto te pases de esos 'Zaps' de dos pasos o necesites algo un pelín más complejo, te vas a acordar de los ingredientes que te faltan en la receta. Y ni te cuento de los precios. Un plan 'gratuito' que te deja a medias y un plan de pago que te cuesta más que un buen gadget. Y si le sumas el rollo de la IA, prepárate para vaciar la cartera.

Ojo, no digo que no sirva para nada. Para startups o freelancers que necesiten atar cabos sueltos, puede ser una herramienta. Pero cuidado con el 'marketing' que te rodea. No es magia, es otra herramienta más, y como todas, tiene sus límites y su coste. ¡No caigas en la trampa de la automatización perfecta si no la necesitas de verdad!

El Model 2: ¿El regreso del milagro o humo con volante?



¡Madre mía, Tesla y su Model 2! Parecía que Elon Musk se había olvidado de él, entre tanta promesa de Robotaxi y otras idas de olla. Dos años de dimes y diretes, y ¿qué tenemos? Pues que Reuters vuelve a la carga diciendo que ese coche de 25.000 dólares podría ser, atención, un Robotaxi con volante. ¡Qué novedad! Básicamente, le ponen un volante a la máquina que se supone que se conduce sola. Si te soy sincero, la idea de un coche eléctrico más asequible, y más pequeño que un Model Y, me parece atractiva. Que tenga unos 450-500 km de autonomía y acceso a la red de Tesla, por unos 25.000-30.000 euros, suena a algo que sí usaría. Pero no te emociones demasiado. Hablan de 2027 para el anuncio y 2028 para la venta. Vamos, que hasta que no lo veo, no me lo creo. Si esto es lo que hay para democratizar la movilidad eléctrica, que al menos funcione bien y no sea solo otra campaña de marketing bien orquestada.

Tesla Model 2: ¿El robotaxi con volante de segunda mano? ¡Vaya sorpresa!



¡Madre mía, qué notición! Después de tanto tira y afloja entre Reuters y el genio de Musk, parece que el Tesla Model 2 barato que nos prometieron hace años podría estar al caer. Pero, ¿cómo? Pues agárrate: ¡un Robotaxi con volante y pedales! Sí, has leído bien. Básicamente, le ponen volante a la máquina esa que solo querían para que te llevara solo por donde les da la gana. Lo veo más como una forma de sacar tajada de un proyecto que quizás no ha cuajado como esperaban.

La idea de un coche más pequeño y básico, con unos 450-500 km de autonomía y por unos 25.000-30.000 euros, suena tentador. Si es que de verdad lo hacen así y no le meten cuatro ruedas a una tostadora. Pero, ojo, hablamos de 2027 para el anuncio y 2028 para la venta. O sea, que mientras tanto, a seguir soñando (o a mirar otras marcas que sí sacan coches asequibles ahora mismo). Veremos si este Model 2 es realmente el coche del pueblo o solo otro capricho con fecha de caducidad lejana. Yo, como siempre, observo desde mi trinchera de usuario que busca algo que funcione hoy, no mañana.

Pantallas Plegables: ¿Revolución o Circo de 1.000€?

Y aquí estamos de nuevo, con otra maravilla tecnológica que promete cambiarlo todo. Las pantallas plegables. ¡Ay, cuánto humo nos venden! E...